
A mí también me pegó eso de Honduras, porque es la misma barajita que se quiso jugar aquí, sólo que allá Zelaya no tenía a Fidel de asesor.
Pero prefiero seguir con lo de Michael, no es tan deprimente.

Como uno que se está ahogando, al fondo del pozo donde todo es agua y oscuridad, con el oxígeno agotándose; así estoy al final de esta semana.
